Ponce
Ponce Antes que el sol te acariciara lentamente, bajo el bello amanecer, con sus tenues rayos hilachados, te besó la noche las mejillas y cubrió todo tu cuerpo desnudo con su oscuro manto de terciopelo. Yo te vi de cerca, y tambien de lejos, toda llena de estrellas centelleando por el cielo de tu cuerpo, ¡oh! que hermosas te veias desde lejos, brillabas como brillan los ojos del eterno enamorado que aguarda un Sí; te contemplé en la distancia para admirar tu belleza, para quedarme con tus recuerdos y llevarmelos conmigo a donde fuera; si cierro mis ojos, te puedo recorrer, y si los abro, te veo en mis pensamientos, puedo contemplar cada detalle tuyo, cada calle, cada edificio asomado de ti, y repaso tu historia cuando recorro los caminos del pasado incrustados en las paredes de tus parlantes edificios que me hablan de ti y tu gloria, de tu opulenta belleza, y la alegría con que celebrabas todo, del ajetreo del puerto y la llegada de sus buques, del olor a alambique, trapiche y ...